INTRODUCCIÓN:

Desde hace muchos años, algunas de las disciplinas que forman la paraciencia, han sido desprestigiadas por carecer de una filosofía predefinida que marcara unas pautas, que si bien no han de ser consideradas como dogmas, sí se hacen necesarias para establecer las bases del rigor científico con el que se deben tratar los temas. Una investigación, sea del tipo que sea, lleva unas pautas de comportamiento y de preparación personal que no pueden ser obviadas ni olvidadas. El Profesor Don Germán de Argumosa,fue el primero en comunicar una línea filosófica única, capaz de proporcionar a las paraciencias el rigor y estatus social y académico que se merecen. En esa misma línea, tras el fallecimiento del profesor, como alumno en las ondas y como pensador, pretendo seguir con modestia el trabajo iniciado por el profesor, porque creo firmemente que es cierto que las paraciencias necesitan la aplicación de la filosofía en su máxima expresión. Un saludo y gracias por visitar mi blog. Espero que se encuentren comodos.

lunes, 28 de junio de 2010

¿QUE ES LA PARACIENCIA?

¡ACTUALIZADO! - 11-08-2010

Desde hace mucho tiempo la denominada Parapsicología ha sido el motivo de desprestigio por parte de la ciencia común y eso sucede, entre otras cosas, porque su terminología, su léxico, ha sido sometido a un uso indiscriminado por gente que se autodenominan parapsicologos y que en la realidad son echadores de cartas (cartomantes), quiromantes, sanadores, etc que en su mayoría utilizan la buena fe de la gente para beneficio propio, y que están muy lejos de la definición de parapsicologo.

Sin embargo nada más lejos de la realidad, un Parapsicologo no es el que practica las mancias, un Parapsicologo es aquella persona que se dedica al estudio riguroso, generalmente altruista, de unos fenómenos que se nos escapan a una explicación racional y que superan los límites de la psique, del entendimiento y la comprensión, de las acciones que consideramos que son normales dentro de nuestro estado ontológico, de nuestro espacio - tiempo. Por lo tanto, reitero que el Parapsicólogo simplemente trata de dilucidar unas causas que nos son desconocidas y que producen unos fenómenos que en apariencia no tienen explicación. Etimológicamente la propia palabra nos revela su significado: Para = al lado, al limite, psicología = de la psicología, de la psique.

Ya en 1953 se celebró en Utrecht, un importante congreso en el que, entre otros temas de gran importancia para la disciplina, se marcaron unas pautas en cuestión de terminología paranormal por las cuales se desterraba el uso de términos metafísicos, usados hasta entonces desde la época aristotélica, y se comenzaba a usar una terminología nueva, entre la que se encuentra el prefijo "para" en sustitución del prefijo "meta".

Posteriormente en la época de los 90, el gran filósofo Don Germán de Argumosa, introductor de la entonces parapsicología en España, propone unas reflexiones a razón de los términos usados desde el congreso de Utrecht, pues aún habiendo dado unos pasos importantes hacia la concreción de una terminología correcta dentro del citado congreso, con el paso del tiempo, resultó evidente lo escasa que era esa modificación, ya que la nueva terminología ha venido siendo mal usada debido a la imprecisión de sus significados. Era necesario pues, alejar las definiciones de conceptos puramente esotéricos, y es cuando se comienzan a establecer nuevos términos que definen con mayor precisión los fenómenos de origen desconocido y sus subdivisiones. Así mismo, investigadores contemporáneos del profesor, le encomendaron la labor de dotar a la paraciencia de una carga filosófica, necesaria, para así avanzar en el camino hacia la conceptuación de ciencia de la misma.

Entonces, Don Germán vió que existía y aún existe un uso deficiente del termino concreto de parapsicología, al generalizar y englobar en el mismo todo tipo de fenomenología paranormal, cuando en realidad la palabra, como hemos visto, agrupa a una parte mínima de aquellos fenómenos que pueden tener una causa psíquica, es decir, usar Parapsicología como término genérico que abarque a todos los fenómenos paranormales es totalmente erroneo.
Me explico, como entonces lo haría el profesor:

En realidad el término que deberíamos aplicar para una denominación genérica del mundo de lo paranormal, debería ser el de
PARAPSICOBIOFÍSICA, es decir; fenómenos que están al límite de la psicología, de la biología y de la física..., como vemos, este término ya incluye, no solo a todos los fenómenos de orden psiquico, sino tambien todos aquellos que son de orden biológico y de orden físico.

Dentro de la
PARAPSICOBIOFÍSICA, podemos hablar de varias subclasificaciones:

La PARAPSICOLOGÍA:(Grupo Gamma) como hemos dicho, fenómenos que operan al lado de o al límite de la psique y que no obstante parecen estar relacionados con la misma, y estos son;

Telepatía, Precognición, El Sexto Sentido, La Meditación trascendental, Estados Oníricos o Sueños, La Retrocognición, Sugestión y Autosugestión,Ilusiones Opticas, El Aura, Dermaóptica, Experiencias Extracorpóreas,Levitación, Xenoglosia y Xenografía...


La PARABIOFÍSICA: (Grupo Kappa) (más allá de la biología y de la física) fenómenos cuya causa se encuentra en el entorno de la biología o de la física tales como;

La Fantasmogénesis, Espectrogénesis, La Ouija, Los Poltergeist,Los Aportes, La Autocombustión Expontánea, La Parafonías, Paraimagen,Incubos y Súcubos, La Cuarta Dimensión...


MODIFICACIONES PSICODINÁMICAS: (Grupo Alpha)
Son los fenómenos resultantes de modificaciones Psíquicas en el individuo, como por ejemplo; Psicocinesis, Hipnosis, Inducción Sugestiva Y autosugestiva...


Como vemos esta es la correcta denominación de todos los fenómenos paranormales... ¿y entonces como denominaríamos genéricamente a todo esto? la respuesta es PARACIENCIA y ¿como denominaríamos a quienes se dedican a estudiar los fenómenos paranormales genericamente? PARACIENTÍFICO no Parapsicologo. Es importante y lo recalco una vez más, el buen uso de la terminología paracientífica para que a la hora de tratar un fenómeno, no lo hagamos bajo el desprestigio de términos inexactos, de terminos que incitan a la parafernalia y que en definitiva no explican nada, sino que si acaso confunden más al investigador y al resto de la sociedad.

DE LA CAUSA AL EFECTO

Cualquier ciencia que se precie se basa en la búsqueda de las causas que producen un efecto y por ende un fenómeno, las paraciencias no son menos y a través de ellas buscamos las causas de unos fenómenos de los que desconocemos su procedencia y que una vez buscadas en el ámbito tridimensional que forma nuestro universo, no las encontramos. Así pues, filosóficamente hablando, tenemos tres elementos básicos y elementales pero de gran trascendencia a la hora de trabajar la paraciencia, a saber:

Un
EFECTO es producido por una CAUSA, y ambos dan como resultado de su sumatorio un FENÓMENO, su formula sería E+C = F (Efecto + Causa = Fenómeno), ya se, que esto es algo obvio, elemental y lógico, y que algunos lo sabeis de sobra, pero no creais que todas las cosas que sabemos las aplicamos convenientemente a la hora de llevar a cabo los análisis de los resultados de campo... y eso lo saben bien los investigadores de campo que son humildes y aplican la autocrítica a su trabajo.

Efectivamente como vemos tenemos estos tres elementos, pero como mencionamos antes, el handicap de la fórmula es precisamente que tenemos una causa que no solamente nos es desconocida, sino que tampoco sabemos su ubicación, y eso dificulta aún más el estudio del fenómeno, pues por decirlo así, solo podemos estudiar su efecto y estamos "ciegos" respecto a lo que produce el mismo, al no hallarlo como digo, dentro de nuestro espacio tridimensional.

Esta es pues la base de las paraciencias, encontrar la génesis del fenómeno, adentrarnos en los misterios aparentes de hechos concretos que a priori paracen carecer de explicación alguna.

Pero debemos ir más allá y hacer uso de nuestro sentido crítico y riguroso a la hora de analizar los resultados de una investigación, y eso implica aplicar como principio básico de analisis la técnica denominada "
NAVAJA DE OCCAM" que viene a decir más o menos que en todo hecho inexplicable la causa más probable es la que más sencillamente lo explica.
Aplicando este principio nos damos cuenta de que en el análisis vamos desde la causa más sencilla y de facil explicación hasta la más complicada o de dificil explicación, y es que es así como debemos ser de rigurosos, no podemos analizar un efecto y decir al primer atisbo, que se trata de un fantasma o de un espíritu sin haber pasado por un proceso de análisis concienzudo, sin desechar las causas naturales, y pese a que lleguemos a la conclusión de que puede ser un fantasma o un espíritu, tampoco estaríamos en condiciones de afirmarlo tajantemente, pues ¿a caso tenemos prueba fehaciente de que es eso que aseveramos? ¡seguro que no!, con lo cual vemos que la aparente resolución de una duda nos lleva a una duda aún mayor, de una trascendencia aún más grande, lo cual tiene que producir en nosotros un efecto de humildad y un reconocimiento del desconocimiento de la causa del fenómeno, aunque sí podemos tratar los resultados de nuestras investigaciones como hipótesis, nunca como tesis ni tan siquiera como teorías. La teoría se consolida a través de la comprobación de la hipotesis, así que hasta que ésta última no esté plenamente verificada no podemos convertirla en teoría.

Esta es otra diferencia conceptual importante que amenudo tambien desvirtuamos y tratamos con extrema ligereza y que en mi opinión se debe corregir en pro de la credibilidad y el correcto tratamiento de los temas paranormales.

jueves, 24 de junio de 2010

DE LA CAUSÍSTICA PARANORMAL...

Muchas son las veces que se habla de parafonías, psicofonías y múltiples fenómenos relacionados con la transcomunicación, y últimamente he asistido a las historias de muchos casos en los que estas presuntas voces se han captado durante sendas sesiones de Ouija, he de decir llegado a este punto, que todas ellas me parecen muy interesantes. Muchas de estas muestras responden sonoramente a la par que el master de la Ouija señala las mismas letras y palabras que posteriormente pueden oirse en la grabación. Tengan en mente esta circunstancia especial, porque más adelante volveremos sobre ella.

En estas circunstancias me llama especialmente la atención la relación entre tres fenómenos, Los fenómenos que surgen durante y tras una sesión de Ouija y otro fenómeno que tiene su punto de relación con el anterior, que es el del Poltergeist, así mismo se une a este duo las parafonías, formando un trío causístico de sumo interés, y van a leer porqué.

Hasta hoy, venía manteniendo la máxima conocida de que "no hay efecto sin causa", y que por lo tanto una causa era la que producía el efecto que daba lugar a su vez, al fenómeno. Es decir, una causa se manifiesta en nuestro estado tridimensional generándo un fenómeno cuyo efecto es tangible, pero dicha causa se desconoce, y como bien sabemos, como nos decía Don Germán de Argumosa, que esa causa debía encontrarse en otro nivel ontológico de existencia, porque si estuviese en el nuestro, tendríamos que sentirla o percibirla cotidianamente mediante los sentidos.

Analizando fenómenos del tipo Ouija, o del tipo Poltergeist, como ya he dicho antes, nos damos cuenta de que en estos fenómenos la causa realiza un aporte de energía cinética bastante considerable, para poder manifestarse, y he aquí la analogía de la que hablé antes, mientras que en el master de la tabla de la Ouija se manifiesta una fuerza presuntamente horizontal, que produce el movimiento del master, ya sea el master típico o un vaso, en los fenómenos relacionados con los poltergeist se producen energías del mismo modo, cinéticas, que producen elevamientos de mesas y de otros objetos que incluso en ocasiones son arrojados con violencia contra los asistentes. Ya no mencionemos la relación causal entre la práctica de la ouija y los fenómenos del tipo poltergeist que muchas veces parecen quedar remanentes en el lugar donde se llevó a cabo la sesión, pero eso es otro tema a desarrollar. Ahora fijense, que aquí, en los fenómenos poltergeist, estamos hablando de una energía cinética que además opera de manera antigravitacional, es decir, que se opone a una de las cuatro fuerzas conocidas, que como sabemos perfectamente, se tratan de la Electromagnética, la Fuerte, la Devil y la Gravitacional. Esto es sumamente importante y hay que tenerlo en cuenta a la hora de analizar la causística que produce estos efectos.

Por lo tanto, nos tenemos que quedar con que, mientras la causa se manifieste dentro de una misma tipología de efectos durante la producción del fenómeno, podemos mantener la idea hipotética de su individualidad durante la acción.
Es decir; Estamos hablando de una causa productora de energía cinética que se manifiesta inteligentemente.

Hasta aquí, perfecto, no he dicho nada que no se sepa, pero surge una problemática mayor, casi inapreciable si no fuera por los análisis exhaustivos de orden filosófico, que insisto una vez más, creo que son totalmente necesarios tras la vuelta de una investigación de campo.

La problemática, como digo, surge cuando la tipología de los efectos que se producen en el fenómeno, es variada y distinta, y además, se produce en acciones perfectamente sincronizadas.
Entonces cabe preguntarse, ¿De cuantas causas estaríamos hablando, cuando se presenta un fenómeno de tipo como el de la ouija en conjunto con la parafonía, en el que una fuerza cinética mueve un vaso, mientras una energía electromagnética, ambas inteligentes, se manifiesta en la grabadora?

Claro, por el postulado que mencioné anteriormente, "no hay efecto sin causa", cabe pensar que se trata de una causa que se manifiesta simultáneamente de distintas formas y que existe dentro de un único estado ontológico, pero vamos a analizar la situación desde otro punto de vista...

Tenemos una causa cinética, que mueve el master y una causa electromagnética, que deja la voz impresa en la cinta, y yo me planteo la siguiente duda que se encuentra, creo yo, dentro de la lógica formal. ¿Si tenemos una causa electromagnética que está dejando un mensaje a duras penas inteligible, es decir, que se entiende dificilmente, y a la causa le cuesta tanto trabajo hacer ese aporte de energía para poder producir una conversación más completa.....? ¿Como podemos pensar que esa misma causa produce la gran aportación de energía cinética que mueve el master de la ouija?

Fijense, porque creo que es importante darse cuenta de que la aportación energética es mucho más inmensa, en el caso de poder hacer levitar por ejemplo una mesa que pesa veinte kilos, o una silla de 5 kilos, que en el caso de producir una simple voz... ¿no?

Esto nos pone en la antesala de las creencias de que en un fenómeno en el que se combinan efectos de naturaleza energética distinta, podemos, y digo podemos porque siempre hablo en hipotesis, casi afirmar, que se tratan de fenómenos producidos por más de una causa, por múltiples causas, que actuan sincronizadamente en la producción del efecto.

Claro, ante esto, surgen otras dos posibilidades sobre la génesis de las causas, sobre la naturaleza intrínseca de las mismas;

Una, que obviamente, las distintas causas que actuan, no se encuentren en el mismo nivel o plano ontológico, habiendo una diferencia entre sus niveles ontológicos y el nuestro, y siendo esa diferencia la que determine la facilidad a la hora de comunicarse o de hacer manifiesta la distinta fenomenología. Es decir, que nos encontraríamos con que la causa que produce una energía cinética, tiene, por la razón que sea, más facilidad a la hora de producir el efecto, porque se encuentra en un nivel ontológico diferente y que le facilita la producción de un aporte energético más intenso, más fuerte.

Y dos, Por otro lado, podríamos pensar, que ambas causas estuvieran conviviendo juntas en el mismo nivel ontológico, y por lo tanto la diferencia energética manifiesta en la imposibilidad de dejar un mensaje inteligible en el magnetófono, y mientras que en el otro caso la causa llega a realizar movimientos físicos antigravitatorios, podría explicarse por una diferencia en la génesis de las distintas causas que actuan en ambos fenómenos, es decir, una diferencia en el potencial energético de la constitución de la causa.

Reitero a modo de resumen, podríamos explicarlo de estas dos formas, mediante el diferencial del aporte energético conforme al entorno existencial de las causas, o conforme a la constitución de las propias causas.

Hay que pensar pues, que entonces estaríamos hablando de una causística más ámplia de la que pensamos que puede ser que esté actuando en al menos dos niveles ontológicos totalmente distintos, o que pueden dar a entender, que su naturaleza es distinta y que no todos los "seres" de su nivel ontológico poseen las mismas características o niveles energéticos.

Así pues, es necesario formular la hipotesis, de que las causas estén en un universo multiontológico, es decir, que cada una pertenezca a un nivel distinto, como si se tratase de distintas dimensiones y que, si esas causas fueran nuestro alma, como dice la hipotesis espíritista, entonces estaríamos en condiciones de afirmar que existe más de una dimensión o estado ontológico en ese presunto más allá, y por lo tanto distintas circunstancias en las que se pueden encontrar nuestros espíritus.

Al menos, de ser cierta esta hipotesis que planteo de las multicausas actuando sobre un solo fenómeno y las ubicaciones multiontológicas de las mismas, estaríamos hablando de por lo menos dos niveles ontológicos más, uno para aquellas que como las parafonías, no tienen una buena conexión con nuestro estado tridimensional y otro para las que pueden incluso realizar efectos cinéticos o incluso apariciones en el caso de las fantasmogénesis.

Quedaría mucho por hablar, por ejemplo si la existencia del bien y el mal es factible en dichos estados ontológicos, y si estos preceptos serían los causantes de otros dos niveles ontológicos más, uno para energías inteligentes malas y otro para energías inteligentes buenas.

También cabe pensar que esos niveles ontológicos, no se encuentren mucho más allá de nuestras coordenadas tridimensionales, y que por lo tanto, se trate de subestados ontológicos, pues no necesitarían ocupar espacio físico para poder garantizar su existencia...

Podría seguir con este postulado largo y tendido y entrar en el nivel de las percepciones del efecto y de las causas, pero prefiero dejarlo para otra futura exposición.