INTRODUCCIÓN:

Desde hace muchos años, algunas de las disciplinas que forman la paraciencia, han sido desprestigiadas por carecer de una filosofía predefinida que marcara unas pautas, que si bien no han de ser consideradas como dogmas, sí se hacen necesarias para establecer las bases del rigor científico con el que se deben tratar los temas. Una investigación, sea del tipo que sea, lleva unas pautas de comportamiento y de preparación personal que no pueden ser obviadas ni olvidadas. El Profesor Don Germán de Argumosa,fue el primero en comunicar una línea filosófica única, capaz de proporcionar a las paraciencias el rigor y estatus social y académico que se merecen. En esa misma línea, tras el fallecimiento del profesor, como alumno en las ondas y como pensador, pretendo seguir con modestia el trabajo iniciado por el profesor, porque creo firmemente que es cierto que las paraciencias necesitan la aplicación de la filosofía en su máxima expresión. Un saludo y gracias por visitar mi blog. Espero que se encuentren comodos.

jueves, 24 de junio de 2010

DE LA CAUSÍSTICA PARANORMAL...

Muchas son las veces que se habla de parafonías, psicofonías y múltiples fenómenos relacionados con la transcomunicación, y últimamente he asistido a las historias de muchos casos en los que estas presuntas voces se han captado durante sendas sesiones de Ouija, he de decir llegado a este punto, que todas ellas me parecen muy interesantes. Muchas de estas muestras responden sonoramente a la par que el master de la Ouija señala las mismas letras y palabras que posteriormente pueden oirse en la grabación. Tengan en mente esta circunstancia especial, porque más adelante volveremos sobre ella.

En estas circunstancias me llama especialmente la atención la relación entre tres fenómenos, Los fenómenos que surgen durante y tras una sesión de Ouija y otro fenómeno que tiene su punto de relación con el anterior, que es el del Poltergeist, así mismo se une a este duo las parafonías, formando un trío causístico de sumo interés, y van a leer porqué.

Hasta hoy, venía manteniendo la máxima conocida de que "no hay efecto sin causa", y que por lo tanto una causa era la que producía el efecto que daba lugar a su vez, al fenómeno. Es decir, una causa se manifiesta en nuestro estado tridimensional generándo un fenómeno cuyo efecto es tangible, pero dicha causa se desconoce, y como bien sabemos, como nos decía Don Germán de Argumosa, que esa causa debía encontrarse en otro nivel ontológico de existencia, porque si estuviese en el nuestro, tendríamos que sentirla o percibirla cotidianamente mediante los sentidos.

Analizando fenómenos del tipo Ouija, o del tipo Poltergeist, como ya he dicho antes, nos damos cuenta de que en estos fenómenos la causa realiza un aporte de energía cinética bastante considerable, para poder manifestarse, y he aquí la analogía de la que hablé antes, mientras que en el master de la tabla de la Ouija se manifiesta una fuerza presuntamente horizontal, que produce el movimiento del master, ya sea el master típico o un vaso, en los fenómenos relacionados con los poltergeist se producen energías del mismo modo, cinéticas, que producen elevamientos de mesas y de otros objetos que incluso en ocasiones son arrojados con violencia contra los asistentes. Ya no mencionemos la relación causal entre la práctica de la ouija y los fenómenos del tipo poltergeist que muchas veces parecen quedar remanentes en el lugar donde se llevó a cabo la sesión, pero eso es otro tema a desarrollar. Ahora fijense, que aquí, en los fenómenos poltergeist, estamos hablando de una energía cinética que además opera de manera antigravitacional, es decir, que se opone a una de las cuatro fuerzas conocidas, que como sabemos perfectamente, se tratan de la Electromagnética, la Fuerte, la Devil y la Gravitacional. Esto es sumamente importante y hay que tenerlo en cuenta a la hora de analizar la causística que produce estos efectos.

Por lo tanto, nos tenemos que quedar con que, mientras la causa se manifieste dentro de una misma tipología de efectos durante la producción del fenómeno, podemos mantener la idea hipotética de su individualidad durante la acción.
Es decir; Estamos hablando de una causa productora de energía cinética que se manifiesta inteligentemente.

Hasta aquí, perfecto, no he dicho nada que no se sepa, pero surge una problemática mayor, casi inapreciable si no fuera por los análisis exhaustivos de orden filosófico, que insisto una vez más, creo que son totalmente necesarios tras la vuelta de una investigación de campo.

La problemática, como digo, surge cuando la tipología de los efectos que se producen en el fenómeno, es variada y distinta, y además, se produce en acciones perfectamente sincronizadas.
Entonces cabe preguntarse, ¿De cuantas causas estaríamos hablando, cuando se presenta un fenómeno de tipo como el de la ouija en conjunto con la parafonía, en el que una fuerza cinética mueve un vaso, mientras una energía electromagnética, ambas inteligentes, se manifiesta en la grabadora?

Claro, por el postulado que mencioné anteriormente, "no hay efecto sin causa", cabe pensar que se trata de una causa que se manifiesta simultáneamente de distintas formas y que existe dentro de un único estado ontológico, pero vamos a analizar la situación desde otro punto de vista...

Tenemos una causa cinética, que mueve el master y una causa electromagnética, que deja la voz impresa en la cinta, y yo me planteo la siguiente duda que se encuentra, creo yo, dentro de la lógica formal. ¿Si tenemos una causa electromagnética que está dejando un mensaje a duras penas inteligible, es decir, que se entiende dificilmente, y a la causa le cuesta tanto trabajo hacer ese aporte de energía para poder producir una conversación más completa.....? ¿Como podemos pensar que esa misma causa produce la gran aportación de energía cinética que mueve el master de la ouija?

Fijense, porque creo que es importante darse cuenta de que la aportación energética es mucho más inmensa, en el caso de poder hacer levitar por ejemplo una mesa que pesa veinte kilos, o una silla de 5 kilos, que en el caso de producir una simple voz... ¿no?

Esto nos pone en la antesala de las creencias de que en un fenómeno en el que se combinan efectos de naturaleza energética distinta, podemos, y digo podemos porque siempre hablo en hipotesis, casi afirmar, que se tratan de fenómenos producidos por más de una causa, por múltiples causas, que actuan sincronizadamente en la producción del efecto.

Claro, ante esto, surgen otras dos posibilidades sobre la génesis de las causas, sobre la naturaleza intrínseca de las mismas;

Una, que obviamente, las distintas causas que actuan, no se encuentren en el mismo nivel o plano ontológico, habiendo una diferencia entre sus niveles ontológicos y el nuestro, y siendo esa diferencia la que determine la facilidad a la hora de comunicarse o de hacer manifiesta la distinta fenomenología. Es decir, que nos encontraríamos con que la causa que produce una energía cinética, tiene, por la razón que sea, más facilidad a la hora de producir el efecto, porque se encuentra en un nivel ontológico diferente y que le facilita la producción de un aporte energético más intenso, más fuerte.

Y dos, Por otro lado, podríamos pensar, que ambas causas estuvieran conviviendo juntas en el mismo nivel ontológico, y por lo tanto la diferencia energética manifiesta en la imposibilidad de dejar un mensaje inteligible en el magnetófono, y mientras que en el otro caso la causa llega a realizar movimientos físicos antigravitatorios, podría explicarse por una diferencia en la génesis de las distintas causas que actuan en ambos fenómenos, es decir, una diferencia en el potencial energético de la constitución de la causa.

Reitero a modo de resumen, podríamos explicarlo de estas dos formas, mediante el diferencial del aporte energético conforme al entorno existencial de las causas, o conforme a la constitución de las propias causas.

Hay que pensar pues, que entonces estaríamos hablando de una causística más ámplia de la que pensamos que puede ser que esté actuando en al menos dos niveles ontológicos totalmente distintos, o que pueden dar a entender, que su naturaleza es distinta y que no todos los "seres" de su nivel ontológico poseen las mismas características o niveles energéticos.

Así pues, es necesario formular la hipotesis, de que las causas estén en un universo multiontológico, es decir, que cada una pertenezca a un nivel distinto, como si se tratase de distintas dimensiones y que, si esas causas fueran nuestro alma, como dice la hipotesis espíritista, entonces estaríamos en condiciones de afirmar que existe más de una dimensión o estado ontológico en ese presunto más allá, y por lo tanto distintas circunstancias en las que se pueden encontrar nuestros espíritus.

Al menos, de ser cierta esta hipotesis que planteo de las multicausas actuando sobre un solo fenómeno y las ubicaciones multiontológicas de las mismas, estaríamos hablando de por lo menos dos niveles ontológicos más, uno para aquellas que como las parafonías, no tienen una buena conexión con nuestro estado tridimensional y otro para las que pueden incluso realizar efectos cinéticos o incluso apariciones en el caso de las fantasmogénesis.

Quedaría mucho por hablar, por ejemplo si la existencia del bien y el mal es factible en dichos estados ontológicos, y si estos preceptos serían los causantes de otros dos niveles ontológicos más, uno para energías inteligentes malas y otro para energías inteligentes buenas.

También cabe pensar que esos niveles ontológicos, no se encuentren mucho más allá de nuestras coordenadas tridimensionales, y que por lo tanto, se trate de subestados ontológicos, pues no necesitarían ocupar espacio físico para poder garantizar su existencia...

Podría seguir con este postulado largo y tendido y entrar en el nivel de las percepciones del efecto y de las causas, pero prefiero dejarlo para otra futura exposición.

2 comentarios:

lelahel dijo...

Como siempre amigo una lección de maestro. Un abrazo y gracias poro todo lo que nos enseñas.

evelyn cedeño dijo...

pues esta carrera estaba siguiendo mi padre pero me dijo q tuvo q retirarse xq era muy exorsista y pues tenia q combocar al diablo y relacionarce con las almas del mas alla y alejarse de lo catolico...